La nueva iniciativa de Coca-Cola en Canarias busca tus propuestas para llenar 60 minutos de más con buenos momentos. ¿Tienes alguna idea? Sube una foto donde muestres cómo aprovechas esta hora, y podrás ser aún más feliz ganando entradas VIP para los mejores conciertos de Juanes y Maná.

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Nuestros prescriptores ya han propuesto iniciativas para aprovechar mejor esta hora.

¡Sigue su ejemplo!

Un día te levantas y te das cuenta de que a tu vida le falta algo. Esto es lo que le pasó a Miguel Orta, quien a los 28 años sintió que debía cambiar una vida basada en el "tener", por una orientada al "ser". Desde ese momento, se ha puesto a trabajar en diferentes proyectos altruistas, aunque para el, más que ser altruista, se trata simplemente de compartir.

Esta vida le ha llenado de energía, energía que le transmite en la actualidad a los niños de la planta de oncología del Hospital. Se pasa horas y horas jugando con ellos, inventando historias y organizando todo tipo de juegos para que por unas horas, los niños olviden su enfermedad. Y es que como él dice, para que ellos disfruten, lo esencial es verlos como niños, y no como enfermos. Le preguntamos a Miguel cuál es su objetivo...su respuesta es clara: continuar dando felicidad a quienes tan feliz lo hacen.

A pesar de ser el presidente de Asociación de Mayores más joven de Europa, Alfonso gestiona con total eficacia la Asociación Gerodes, y desde allí, y aprovechando su tiempo libre, también el Banco de Alimentos. Él actúa de intermediador, recibe mercancía de diversos lugares, gente de a pie o marcas comerciales, y la distribuye entre las personas que más lo necesitan. Para Alfonso, hace ya mucho tiempo que ayudar se ha convertido en rutina.

Hay veces que tienes algo que decir, pero no sabes muy bien a quién decirlo. Desde que se jubilara, Cándida ha puesto en marcha el Teléfono de la Esperanza, teléfono que lleva ya más de 14 años en funcionamiento. Llamando a éste, cualquier persona se encontrará a una mujer llena de vitalidad, con ganas de compartir su tiempo y optimismo con personas que necesitan ser escuchadas. Cándida sabe muy bien cuál es su papel, y tras llevarlo a cabo, deriva a cada persona a profesionales en el campo que corresponda. Porque al fin y al cabo, su objetivo es que cada persona pueda hacerse responsable de su propia vida.

El padre de Carmen lo tenía bien claro, y así se lo intentó transmitir: "dedícate a lo que te quieras dedicar, pero dedica algo de tiempo a ayudar a los demás". Fueron pocas palabras, pero con la suficiente fuerza como para que hoy, Carmen sea voluntaria y dedique su vida a los pacientes. Entre conversaciones, esta mujer disfruta de la compañía que presta a aquellos que más la necesitan. Según nos cuenta, no fue hace mucho cuando se enteró de que durante la guerra, su padre realizaba un trabajo de voluntariado ayudando a alfabetizar a la gente, y es que de tal palo...

¿Qué pasa si mezclas tenis y bondad? Pues que sale Jorge Lecuona. A este canario su padre le transmitió el amor por el deporte desde muy pequeñito. Desde hace ya mucho tiempo, organiza un torneo benéfico de tenis, donando los beneficios a dotar de material deportivo a personas discapacitadas. Como él dice, lo importante es que todas las personas puedan acceder a aquello que adoran, el deporte. De esta manera, Jorge se centra en aportar sillas de ruedas especiales, aros de baloncesto, porterías, y cualquier material que facilite la actividad deportiva para aquellos que más lo necesitan. No sabemos cómo juega al tenis, pero si se le da tanto como ayudar a los demás...

Para Loly, su vida laboral y personal no están diferenciadas. Vive por y para los niños del lugar donde trabaja, el Hogar San Lázaro. A pesar de la delicada situación de estos niños, en su mayoría enfermos con parálisis cerebral, Loly dedica su día a día a sacar sonrisas, gestos de felicidad a los que agarrarse para seguir luchando. Así, busca recursos para mantenerlos, de norte a sur, de sol a luna. Si no los encuentra, no le importa dedicar su sueldo, y es que para ella, o comen todos o no come ninguno.

Loly lucha ahora para mantener el comedor del centro, que por motivos económicos, han decidido suprimir. Con su esfuerzo y el de muchos otros, Loly seguirá sacando sonrisas de esos pequeñajos que la conocen como "Mami".

Socias pero sobre todo amigas. Nevy y Carmen son dos emprendedoras que trabajan en El Altillo de los Duendes, una tienda que como ellas dicen, está pensada para regalar sueños.

Un lunes, tras comprobar que a la gente le costaba empezar la semana, decidieron promover una iniciativa a pie de calle. Colocaron un cartel y una pizarra, al lado, el siguiente mensaje: "coge una sonrisa". La gente que pasara por la tienda, podía recortar una sonrisa y llevársela puesta, y así, hacer frente al día de una manera alegre y optimista. Aprovecharon también para escribir frases de ánimo, intentando así contagiar su ilusión. Nevy y Carmen son conscientes de que su tienda puede servir para algo más que vender productos, y es que a veces, regalar optimismo e ilusión vale mucho más que eso. Ya lo sabes, en un lugar del mundo, se regalan sonrisas.

Se llama Luis Rouco y trabaja como diseñador gráfico y hace unos años trabajaba como educador social en un centro de menores. Un día le contó a sus chicos que estaba preparando un viaje, algo que un menor aprovechó para preguntarle si podría "pasar" por Senegal y saludar a su abuela. Dicho y hecho... no sólo viajó hasta Senegal y habló con la abuela del niño, sino que visitó a las familias de cada uno de los 32 menores de su centro. Un viaje de más de 30 días con la ilusión y el amor por los demás como principal combustible. Tras grabar con su videocámara a todos los familiares, mostró los vídeos a sus niños para que estos pudieran volver a ver, tras mucho tiempo, a sus seres queridos.

Ahora Luis tiene un nuevo proyecto. Después de haber conseguir un contenedor, está dispuesto a llenarlo de ropa y alimentos para llevarlo hasta Senegal. ¿Alguien duda de que lo conseguirá?

Desde muy pequeña Meritxell lo tuvo claro: de mayor, quería ser feliz. Para ello podía haber escogido diversos caminos, pero se quedó con uno de ellos. Este camino la ha llevado a convertirse en educadora social, promoviendo la educación como arma fundamental para saber moverse en la sociedad y alcanzar la felicidad. Meritxell trabaja con minorías excluidas: presos, personas que llegan en pateras, mujeres maltratadas, personas con problemas de adicción... Se trata, como ella misma dice, de ofrecerles formación social y permitirles ser autosuficientes: desde saber coger una guagua, a saber manejarse con un ordenador. En definitiva, enseñarles a encontrar el camino de sus vidas.

Sandra es enfermera de la Cruz Roja. Le encanta el trato con las personas, y tiene un don especial para tratar con los mayores. Tanto es así, que además de ir a sus casas y comprobar su medicación, aprovecha para charlar con ellos, ayudarles en las tareas del hogar, y sobre todo, ofrecerles mucho cariño y amor. Ella lo tiene claro, los humanos somos seres sociables, y hasta el último día de nuestra vida, todos merecemos a alguien que nos sepa abrazar. Sandra seguirá recorriendo casas y casas en Canarias, pero una cosa está clara: con personas como ella, los mayores pueden estar tranquilos.