Coca-Cola siempre contigo en tus momentos especiales

 

Una historia de amor para vivir y revivir la importancia de las pequeñas cosas

 

Tardes al sol, noches con amigos, momentos en familia, cumpleaños, celebraciones, tardes de estudio o de trabajo, atardeceres y puestas de sol… ¿cuántos de estos momentos no has compartido y disfrutado con la gente a la que quieres y una Coca-Cola bien fría?

Y como no, los miles de momentos que se viven con un primer amor. La primera cita, el primer beso, la primera vez que fuisteis al cine, el primer enfado y por supuesto la primera reconciliación…

Casi todas las grandes historias de amor comienzan con algo pequeño e insignificante que con el tiempo se vuelve importante. Desde la primera vez que cruzasteis miradas al son de la música mientras ojeabais vinilos, os disteis cuenta de que entre vosotros había algo. El aire se cargó de electricidad y, a partir de ese instante, cada día se convirtió en algo mágico, único e irrepetible.

Pasar tiempo juntos era refrescante, como el cosquilleo de miles de burbujas de Coca-Cola vibrando en tu paladar. Volviendo la vista atrás, afloran cientos de instantáneas que solo Coca-Cola y tú recordáis, momentos mágicos que revives al cerrar los ojos; como un beso a oscuras en el cine notando el contraste de la sal de las palomitas y el dulzor de sus labios. O la brisa de esa noche de verano, cuando bailasteis pegados y os disteis cuenta de que acababais de descubrir vuestra canción. También recuerdas la primera vez que cocinó y te dijo “cariño, te he preparado una tarta de queso”, y aunque no eras fan de los postres te comiste tres porciones. Y qué me dices del día en que, sin daros cuenta, os dieron las seis de la mañana charlando sobre el sentido de la vida, la fiesta del sábado, los líos de vuestros amigos, y las películas que os hacían reír y llorar.

 

¡Cuando estés perdido, solo piensa en ella!

 

Pero como todo en la vida, las relaciones también tienen sus altos y sus bajos, y tu Coca-Cola ha estado allí contigo siempre. Lo importante es aprender de todas nuestras experiencias y progresar a través de ellas. Al fin y al cabo, puestos en una balanza, los buenos momentos acompañados de una Coca-Cola, siempre acaban pesando más que los malos.

 

A veces los altibajos parecen insuperables, pero el recuerdo de todos esos pequeños y grandes momentos vividos juntos, en los que todo estaba en sintonía, te hizo entender que tenías que luchar por lo que realmente importa.

Entonces una llamada, un mensaje, muchos emoticonos y quedar en la terraza del bar donde compartisteis vuestra primera Coca-Cola, produjo el primer reencuentro Con otro cruce de miradas, supisteis que estabais ante otro momento único e irrepetible, como aquella vez mientras buscabais vinilos. Compartiendo una Coca-Cola, volvieron a la memoria los momentos de alegría y complicidad, y se despertó el deseo de seguir viviendo momentos juntos. 

Vuélvete a enamorar como la primera vez y comparte todo lo bueno con la persona a la que quieres, comparte las risas, los sueños, las noches de concierto, las escapadas imprevistas, los besos y los mordiscos e incluso las lágrimas.

Descubre esta nueva historia y revive esos momentos mágicos y piensa en ella. La que te da alegrías o las acompaña con su chispa. Ábrela, tu Coca-Cola, vuestra Coca-Cola, y descubre todas las historias que os quedan por vivir.