Bizcocho sin gluten de Plátano y Calabaza

por Loleta

 

Comensales: 8 personas

Tiempo: 75 minutos

 

INGREDIENTES

170 g de calabaza cruda triturada
50 ml de agua
170 g de plátanos maduros machacados
2 cucharadas de azúcar
6 huevos grandes
225 g de azúcar blanco
250 g de harina de almendras (almendras molidas)
1 cucharadita de levadura en polvo sin gluten
1 cucharada de extracto puro de vainilla
1 cucharada de azúcar glas para espolvorear
2 cucharadas de pepitas de chocolate sin gluten

 

PREPARACIÓN

 

Comenzamos la receta del bizcocho triturando la calabaza y poniéndola a cocer en un cazo con agua y dos cucharadas de azúcar. Dejamos que se cueza a fuego lento hasta que se caramelice un poco y el agua se evapore.

Mientras, batimos los huevos con el azúcar hasta conseguir una mezcla esponjosa. Añadimos la harina de almendras y la levadura y también la calabaza y el puré de plátano. Batimos hasta lograr una crema uniforme.

Volcamos en un molde desmontable redondo de 20cm. previamente engrasado y metemos en el horno precalentado a 180ºC. Horneamos durante 40-50 minutos, con cuidado de cubrir con papel de aluminio cuando haya pasado media hora para evitar que se dore en exceso.

Comprobamos que está bien cocido pinchando con un palillo el bizcocho. Una vez hecho sacamos y dejamos enfriar antes de desmoldar. ¡Listo!

 

HISTORIA

 

Hay una pequeña cafetería cerquita de casa a la que me encanta acudir cada vez que tengo una tarde libre. Es uno de esos lugares llenos de encanto, con varios sofás chester y muchos libros. Puedes llevarle el tuyo o elegir allí la lectura, tienen una colección maravillosa de clásicos, da gusto releer a Lorca, Austen, Márquez...hay un poco de todo. Entrar allí, con ese característico olor a papel y café, es olvidarse del tiempo, de sacudirte el estrés. Me dejo caer en uno de los mullidos sillones y ya estoy lista para pedir lo que más me gusta de allí, una porción bien grande de bizcocho de plátano. Está simplemente exquisito.

Yo hago mi propia versión en casa pero sin gluten y me encanta tomarlo siempre con una Coca-Cola con hielo y una rodaja de limón, así os aseguro que entra de lujo. Lo malo de hacerla yo es que acabo comiéndome el bizcocho entero… Por eso a veces prefiero ser buena, dedicarme a otras recetas y reservar para mi cafetería favorita el trozo de bizcocho. Probad a hacerlo, veréis como os sabe a gloria.

 

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