Patatas Revolconas con Pulpo a la Brasa

por Sergio Señor

 

Comensales: 4 personas

Tiempo: 30 min

INGREDIENTES

 

1 pata de pulpo
2 patatas
1 cucharada de pimentón de la vera
media cucharadita de pimentón picante (opcional)
1 loncha de panceta ahumada
2 ajos
aceite de oliva
sal en escamas
leche

PREPARACIÓN

 

Comenzamos esta receta cociendo las patatas. Unas vez hechas, las aplastamos con un tenedor poniendo atención para que no queden grumos. Si es necesario usaremos un pasapuré.

En una sartén con aceite de oliva doraremos unos ajos en láminas y la panceta cortada en dados o gruesas láminas. Una vez haya cogido color, la retiramos del fuego y añadimos la cucharada una pimentón. Debemos evitar que se queme para que no amargue.

Echamos en el puré el ajo y la panceta, añadiendo leche si fuera necesario aligerar el puré o hasta conseguir la textura deseada.

Pasamos el pulpo por la plancha bien caliente para que quede crujiente y servimos encima de las patatas revolcones.

HISTORIA

 

Tres meses estuve preparando la pedida de mano de mi hermana. Es una tradición que cada vez se celebra menos pero que ella no quiso perderse. A mí me tocó preparar un menú a la altura, así que estuve días pensando aperitivos y platos sofisticados que rechazó, ese día quería patatas revolconas. Fue una imposición, un empeño de la novia, a su futuro marido le encantan y quería que sí o sí hubiera un aperitivo de patatas. No hubo manera de convencerla de lo contrario, soñaba con una fiesta rodeada de la familia y de elementos que tuvieran significado para ella. La comida que se sirviera serían platos simbólicos que tenían un especial significado en un su relación: lo que comieron en su primera cena juntos, la receta que le hizo su suegra en la primera comida familiar, las Coca-colas que cada día comparten cuando quedan después de trabajar...

Fue perfecto, se hizo en casa de mis padres y todo estaba medido al detalle. Hermanos, primos, padres de los novios y demás familia nos unimos en una fiesta íntima para celebrar ese primer paso antes de pasar por el altar. Hubo brindis por ellos, muchas risas y estómagos satisfechos, tanto que ya estamos preparando el menú para la boda. Una gran responsabilidad que asumiré con todo mi amor.

 

 

Contenido producido por Canal Cocina