ÉRASE UNA VEZ… EL PRIMER DÍA DE CLASE

 

¿Caeré bien? ¿Haré amigos? ¿Encajaré? El primer día de clase está a la vuelta de la esquina y las preguntas se agolpan en tu cabeza. Primer consejo —te vamos a dar algunos más—: deja a un lado tus inseguridades y sé tú mismo.

 

A clase se va a estudiar… Eso te dirán tus padres y es verdad —son gente sabia—, pero también se va —y ellos lo saben bien— ¡a disfrutar! Y esa es la mentalidad adecuada para afrontar tu primer día y todos los que vendrán después. Nervios, tensión, vértigo… Es normal sentir todo eso antes de un momento así, pero no te dejes llevar por ellos. ¡Recuerda que tus compañeros están en la misma situación que tú!

El secreto para superar con éxito este “érase una vez”, ¡es ser tú mismo!… A todos los niveles: tu forma de ser, de vestir, de hablar, de gesticular, de caminar, etc. ¡Deja el postureo para otro momento! Vas a hacer amigos para toda la vida y no vas a estar fingiendo forever. Comienzas una nueva etapa y, si sigues nuestros consejos, cuando te des cuenta el día habrá acabado y solo querrás que llegue el siguiente.

 

Consejo 1

El primero de la clase… ¡A tu manera!

Unos días antes del comienzo de las clases acude a tu centro de estudios para conocerlo de primera mano. Familiarízate con el camino que repetirás una y otra vez… ¡Se va a convertir en tu segunda casa! Cruza sus puertas, empieza a respirar el ambiente —todavía no habrá mucha gente— y ubica lugares claves como secretaría, el salón de actos, la biblioteca o, sobre todo, la cafetería. ¡Así cuando llegue el primer día podrás ser el guía de tus nuevos compañeros!

 

Consejo 2

¿Faltar a clase? Ni se te ocurra

Aunque conocerás personas y harás nuevas amistades durante el tiempo que permanezcas en esos pasillos, los primeros días son vitales para no quedarse out. El destino—quién te pregunte por los baños, quién se siente a tu lado, quién te sonría— elegirá por ti a tus primeros amigos y solo los meses dirán si se quedan a tu lado o no. Finalmente serás tú el encargado de elegir a tus amigos, pero si no apareces por clase los primeros días te será más complicado conectar.

 

Consejo 3

Borra el “no” de tu vocabulario

No todo son clases, trabajos, prácticas y exámenes… Si te ofrecen ir a tomar algo al acabar las clases di sí, si te dicen de ir el viernes a un concierto di sí, si te invitan a una fiesta el fin de semana di sí, si te invitan a una Fanta en los descansos di sí. Repite conmigo el mantra: “¡Sí, sí, sí!” Y recuerda… No te vayas directamente a casa porque lo mejor empieza cuando acaban las clases y si te lo pierdes te arrepentirás.

 

Consejo 4

Mentalidad outside the box

Tanto en el instituto como en la universidad conocerás a muchas personas… De Ciudad Real, Valencia, Badajoz, Murcia, Jaén o de Siena, Lisboa, Bruselas, Toulouse o Estocolmo. En la diversidad está la virtud. Con el tiempo tu oído se acostumbrará a diferentes acentos y no solo eso... Si dejas tus prejuicios a un lado, incluso el que te parezca un pijo insoportable el primer día podrá convertirse con el tiempo en tu mejor amigo.

 

Consejo 5

Muévete, apúntate, implícate

Un nuevo curso es un mundo por descubrir. Nueva aula y nuevas personas. No te sientas desplazado porque siempre encontrarás gente que comparta tus mismas aficiones o inquietudes, tanto en lo personal como en lo académico. Poco a poco irán apareciendo y sino solo tienes que implicarte en los diferentes proyectos, eventos, grupos o asociaciones que ofrece tu centro de estudios. ¡Deja la vergüenza en casa!