Noche de Halloween: se acerca la noche de la Fanta y los fantasmas…



¿Estás tachando con una calavera los días que faltan para el 31 de octubre?

¿Llevas planeando durante un mes el disfraz más terrorífico y original jamás visto ever?

¿Te has descargado ya nuestro filtro halloweenero de Snapchat? (aquí lo puedes descargar, por si acaso 😉)

 

Si has contestado sí a las, no cabe duda de que tú también eres muy fan de la noche de Halloween.

Y no nos extraña, esta celebración ha pasado de ser algo que solo se veía en películas de Hollywood a convertirse en un fenómeno global. Sí sí, aunque no lo creas, hubo una época en que Halloween no era más que una palabra difícil de pronunciar en nuestro país.

 

 

¿Sabes cuál es el origen de Halloween?

 

El origen de esta celebración está en Irlanda en tiempos de los celtas (para que te hagas una idea, los celtas son como el druida de Battle Of Flavors, más o menos). Esta cultura celebraba el comienzo de un nuevo año al acabar el verano, que ellos identificaban con el fin de la temporada de cosechas.

Los celtas, que eran gente muy supersticiosa y con una afición especial por los conjuros y hechizos, creían que los espíritus malignos de los muertos les visitaban en esta época buscando poseerles. Así que, para evitarse movidas innecesarias, los celtas apagaban las luces y fuegos de sus casas para pasar desapercibidos, poniendo velitas fuera de sus viviendas para asegurarse de que los muertos siguieran este camino sin molestar a los vivos. Esta tradición se extendió por más territorios cercanos, llegando incluso a los romanos años más tarde. Tras esto, los cristianos adaptaron esta peculiar fiesta a su religión, convirtiéndose en el Día de Todos los Santos.

Curiosamente, en algunas culturas de América también se celebraba el Día de los Muertos hace miles de años, siendo especialmente popular en México.

 

 

La historia reciente del Halloween que conocemos

 

Hasta aquí bien, ¿verdad? Aunque seguro que te estás preguntando: “vale, ¿pero las calabazas y el pedir caramelos al vecino de enfrente de dónde viene?”

Hace unos 200 años, muchos irlandeses emigraron a Estados Unidos en busca de una vida mejor y llevaron consigo sus tradiciones y leyendas.

Una de ellas explica como un bala perdida de la época llamado Jack O-Lantern, muere y queda atrapado en el limbo tras hacer un pacto con el diablo. Para compensarle, este último le entrega una calabaza con una vela en su interior para que pueda encontrar el camino hacia el Juicio Final.

Como ves, el no tener móvil ni tele ayudaba a fomentar la imaginación de los irlandeses hasta límites insospechados (¿qué iban a hacer en sus ratos libres si no?).

La fiesta de Halloween empezó a ser conocida entre los estadounidenses y la popularizaron a su manera

Pero como siempre, hay aguafiestas que lo estropean. Lo que empezó como una celebración con trolleos inocentes entre colegas se les acabó yendo bastante de las manos… Así que, para poner paz y recuperar el espíritu festivo se enfocó de una manera más familiar y divertida: fiestas de disfraces, bailes, comida, recogida de caramelos…

Ahora que ya conoces de dónde viene tu fiesta favorita y tienes tu disfraz pensado, sólo falta hacerte con un cargamento de Fanta para disfrutar con tus amigos de la noche más aterradora del año mientras os contáis historias de miedo.

Y si eres de los que no puede esperar a disfrutar del espíritu halloweenero y eres adicto a la adrenalina, no te pierdas desde ya nuestras redes sociales, porque no vamos a parar hasta asustarte, y aquí no hay truco o trato que valga.

Para algo somos del color de las calabazas, ¿no?