Cuando tienes un crush con una cosa tan pequeña (y tan mona)

 

Un cachorrito adorable. Unas sneakers. Unos auriculares wireless. Ese pequeño pendiente que brilla mínimamente en el lóbulo de tu oreja y que es casi imperceptible pero que te da un toque de nosequé que hace que tu outfit no sea bueno, sino BRUTAL. Si empezamos a hacer una lista de esas cosas de la vida que son tan pequeñas y a la vez tan monas que no te puedes resistir al verlas no terminamos hasta mañana. Ya sabes, esas cosas que te obligan a hablar en plan “ay, es tan cuqui”, “tan moni”, “uy que cosiii” aunque no quieras.

A nosotros nos pasa cada vez que contemplamos la nueva Fanta mini. Es mirarla y tener un crush, tener ganas de susurrar para nuestros adentros “es mi tesorooo”, tener ganas de admirarla cada vez que abrimos la nevera y de buscar ese momento en el que sabes que única y exclusivamente vas a disfrutarla. Ay Fanta mini, ese luminoso objeto de deseo (y fuente de sabor alucinante). Es muy curioso cómo estos mini elementos de nuestra realidad tienen el gran poder de hacer que nos derritamos al verlos, que la sensación arrolladora que desencadenan sea inversamente proporcional a su tamaño real.

 

 

 

Fanta Mini: el tamaño justo para no compartir

 

Como verás, entendemos este efecto de irresistibilidad que producen las cosas pequeñas y queremos que tú también las vivas. Por eso hemos creado la nueva Fanta mini. La nueva Fanta mini tiene el sabor de siempre en el tamaño perfecto para morir de amor al verla o lo que es lo mismo: 220ml, el tamaño justo para no compartir. Una Fanta mini tiene, además de ese poder de atracción irresistible para ti que has decidido tomártela, la capacidad de conseguir que cualquier persona que te vea disfrutando de ella se muera de envidia.

La verdad es que eso no lo teníamos planteado. La intención al crear Fanta mini era que tuvieras la oportunidad de disfrutar de tu sabor favorito en un momento exclusivamente tuyo, sin que te preocuparas de nada más. La familia Fanta está a favor de compartir la diversión. Pero también a favor de que te diviertas de la manera más intensa posible. Ahora bien, que el resultado haya sido “tan moniii” y tan irresistible y que vaya haciendo que tus colegas y compis de clase, piso y aventuras, se la beban con los ojos, ha sido un accidente. Por lo tanto, te pedimos disculpas de antemano por todos esos afilados y envidiosos comentarios que vas a recibir por parte de tu gente en cuanto suene el “clac-clac” de tu mano abriendo tu Fanta mini y te invitamos a que sigas haciéndolo. Porque, vamos a ver, tampoco pasa nada por regalarse un momento propio de vez en cuando ¿no?

Tus amigos van a entender (porque seguro que han vivido experiencias similares) que hayas encontrado esa cosita tan moni y tan cuqui y tan irresistible con la que no te has podido resistir. Así que cuando te pillen tomando tu Fanta mini y te pregunten si les das un poco les dices “Es que Fanta mini sólo es para mí. Sorryyy!” (Y les mandas el sorry en un GIF para que no se enfaden porque los GIFs, como Fanta mini, también son irresistibles).