Así afecta cada estilo musical
a nuestro cerebro

 

¿Sabías que cada tipo de música afecta de diferentes maneras a nuestro cerebro? Así lo ha confirmado una reciente investigación. Algunos estilos musicales estimulan la creatividad y la imaginación e incluso pueden levantar el ánimo o relajar el cerebro. Otros ayudan a establecer relaciones interpersonales y a integrarse a la sociedad y a su medio ambiente.

 

Aunque no lo creas, también pueden mejorar nuestra forma física siempre que nos inviten a bailar, como la salsa, el reggaetón… Vamos. Que se podría decir que la música nos hace más sociales e inteligentes. ¡Una completa locura!

 

Comenzamos con las canciones lentas—y no, no son aburridas. Solo hay que saber apreciarlas. Además, una canción romántica puede ser tu mejor aliada en un momento de reflexión. Si escuchas media hora al día de este tipo de música, como Perfect, el último temazo de Ed Sheeran que te pondrá los pelos de punta, o Camila Cabello con su I have questions, una de las mejores canciones que encontrarás cuando quieras resolver dudas existenciales, tu cerebro tendrá un mejor ambiente para desarrollar ideas y restablecer conexiones neuronales que te ayudarán a estar alerta, concentrarte mejor y progresar en los procesos de aprendizaje. Además, se ha descubierto que sus tonos graves provocan ondas cerebrales bajas, es decir, de relajación. En cambio, si la melodía es más rápida, servirá para estar alerta y te será mucho más fácil estudiar. Aunque te cueste creerlo… ¡Ed Sheeran puede ser tu fuente de motivación y creatividad gracias a sus ritmos pausados!

 

 

El electro-latino, además de hacernos mover las caderas, también tiene su punto terapéutico. A veces más lenta, a veces más rápida. Eso es precisamente lo que provoca una combinación de dopamina y adrenalina en nuestro cerebro. Te relaja y te activa. Te libera del estrés—ese que aumenta cuando se acercan los exámenes—aumenta la capacidad cardiorrespiratoria, mejora la coordinación, el equilibrio… Y todo ello porque cada vez que escuchamos una canción de salsa nos volvemos locos y movemos los pies sin cesar. ¿Damos al play a Juan Magán y empezamos a mover las caderas con Sígueme bailando y nos rompemos como si estuviéramos en uno de sus conciertos? Él lo da todo en sus directos—solo hay que ver sus vídeos—y nosotros no íbamos a ser menos.  ¡Deshazte de ese estrés saltando sin parar!

 

 

Otro estilo musical que afecta al cerebro de manera directa es el rock. Cada vez que nos ponemos los cascos y subimos el volumen al máximo—cuidado, no vayas a quedarte sordo—nuestro cuerpo se llena de adrenalina. ¡Imagínate eso en un concierto de Leiva mientras lo das todo con sus mayores temazos! Locura, ¿verdad? Además, varios estudios científicos han confirmado que escuchar este tipo de música incrementa la resistencia a la hora de hacer deporte. El sonido de Mirada Perdida te acompañará para ponerte muy fuerte…

 

Seguro que esperas que te demos las claves de otros estilos musicales con los que vas a sentirte muy identificado. ¡Pues allá vamos!

 

La música pop nos ayuda a mejorar el desempeño físico en actividades cardiovasculares. Así que Taylor Swift puede ser tu mejor compañera para salir a correr o ir al gimnasio. Tiene temazos que te marcarán el ritmo en las tablas de ejercicios. Nos podemos imaginar que, además del subidón que puede darte Shake it off, habrás escuchado Look What You Made Me Do, pero… ¿Todavía no has visto el videoclip del que todo el mundo habla? ¡No esperes más!

 

Asimismo, el reggaetón también nos incita a bailar y a movernos, con lo que ya te imaginarás qué beneficios tiene para tu cuerpo. Quemas calorías gracias a que te  mantiene la frecuencia cardíaca en un alto espectro. Tonifica tu cuerpo. Mejora tu capacidad cardiovascular y pulmonar. Reduce los niveles de grasa en sangre. Ayuda a aprovechar mejor el oxígeno en órganos y músculos… Vamos, que estás de enhorabuena porque todo son beneficios con Maluma mientras escuchamos “y si con otro pasas el rato, vamos a ser feliz, vamos a ser feliz, felices los cuatro” y con el influencer King Jedet y sus temazos junto Ms Nina, como Reinas. Notas ese subidón que empieza a correr por tus venas porque todas sus canciones son unos temazos. Da igual cuál. Pongas la que te pongas el final será el mismo: darlo todo. Aprovéchalo cuando comience a acercarse el verano y arranques tu operación bikini. ¡Ni te lo pienses!

 

Así que ya sabes. Cada vez que necesites concentración, escucha canciones románticas. Cuando quieras bailar, ponte una canción de reggaetón o electro latino. Y en el momento que pises el gimnasio, rock y pop al máximo volumen. Y es que todo esto nos demuestra que la música solo nos puede traer cosas muy buenas. Apunta bien y dale a estos estilos musicales cada instante que lo necesites. ¿Qué sería de la vida sin ellos?

 

Nos vemos muy pronto en Coca-Cola Music Experience, disfrutando de la mejor música para levantarnos el ánimo