Por qué un festival puede ser de las mejores experiencias de tu vida

 

Un festival es mucho más que una multitud de personas disfrutando de sus artistas favoritos: es una experiencia vital.

Ha llegado el día. Las redes sociales enloquecen y tus grupos de Whatsapp echan humo porque no paran de llegar mensajes contándote lo que llevabas tanto tiempo esperando: ¡Ya han anunciado los primeros grupos confirmados para el festival! Y no solo eso sino que, además, ya hay fecha para comprar los tickets. La euforia hace acto de presencia pero, de buenas a primeras y sin notificación alguna, aparece el ‘pringao’ de turno que acaba con tus ilusiones y le contagia de pesimismo a todo tu entorno. “¿Y si tiene razón? ¿Deberíamos no ir?”. Bloquéale. Elimínale de tus redes sociales, de la lista de contactos y de la faz de la Tierra, también. No sabe lo que dice.

Cualquier festival de música es una buena ocasión para juntarte con esos amigos a los que hace bastante tiempo que no ves, pero con los que tienes una conexión especial porque siempre os ha gustado el mismo tipo de música. Imagínate poder ver a tus grupos favoritos y saltar escuchando a artistazos desde Leiva hasta otros como Selena Gómez. Hay para todos los gustos y colores. Ellos siempre saben cómo liarla en un concierto y hacer vibrar a todo el mundo, y si tú aún no lo sabes solo hay que verlo en cualquiera de sus vídeos.

Déjate llevar por esa voz interior que te dice que ir a ese festival va a ser todo un acierto. Compra la entrada, díselo a tus amigos, acoge a los que estén dispuestos a acompañarte y disfruta de cada segundo desde el momento en el que pongas un pie en ese recinto lleno de gente que ha venido con el mismo propósito que tú: brincar, cantar (o al menos intentarlo), hacer nuevas amistades y vivir mil y una vivencias que contar a los que se equivocaron y decidieron no asistir.

¿Por qué? Porque, como bien habrás oído decir cientos de veces, la vida son dos días y hay que celebrarla. No hay que parar y, como bien diría Rihanna,... “please don’t stop the music”. De todas las cosas enriquecedoras que habrás experimentado en la vida, seguro que conocer diferentes tipos de personas es lo que más va a aportar a tu futuro.

El vecino que tengas en la tienda de al lado va a formar parte de esos días en los que los problemas no importan y el gozo y el disfrute de vivir unos días de ensueño se van a convertir en protagonistas. Él y sus amigos serán los tuyos, os ayudaréis y uniréis lazos que durarán de por vida. Sí, mucho más allá del festival y de la música. Cuando veas sus publicaciones en Facebook y sus aventuras plasmadas en fotos de Instagram te alegrarás como si lo conocieras desde preescolar. Sentimientos puros surgidos de un fin de semana para el recuerdo. Y a lo mejor, cada vez que escuches una canción de Maluma, te acuerdas de ese momento en el que cantasteis todos juntos sus temas, y desde entonces se te quedará grabado a fuego en la memoria.

Al final da igual cómo cante el grupo de música que llevas tantas horas esperando, si llueve o hace un sol abrasador, si tus amigos se perdieron y no los encuentras o si acertaste en el estilismo para asistir o no, porque lo que verdaderamente importa es que jamás olvidarás todo lo que allí viviste y será entonces cuando los pesimistas se arrepientan de no haber ido. Así que sí, si aún tenías dudas y pensabas que este plan podía no funcionar, ahora ya tienes motivos más que suficientes para apuntarlo a la lista de tareas pendientes.

 

Pon un festival de música en tu vida y entonces podrás decir: siento que lo he exprimido al máximo.

 

Por favor… ¡Que la música no pare de sonar!

 

 ¡Nos encantan los festivales! ¿Y a ti? Descubre si eres un auténtico #CMMELover pinchando en este enlace para realizar el test.