Kayak: una aventura que te enganchará

 

Últimamente el kayak se ha convertido en uno de los deportes más practicados y en uno de los planes de verano imprescindibles para los más aventureros. Si su nombre aún te suena a una marca lituana de bebida alcohólica, te diremos que el kayak es mucho más que un plan diferente. Se trata de una forma de vida que quienes lo practican saben muy bien todos los beneficios que conlleva. Remar y disfrutar de la naturaleza es casi tan placentero como disfrutar de una Coca-Cola bien fría en tu compañía preferida.

Hacer kayak no solo consiste en dejarse mover por esta embarcación de origen esquimal, al revés, el kayakista la impulsa con su pala y con su fuerza hasta donde él quiera y ahí es precisamente donde está la gracia y la diversión. ¿Quieres más razones que te animen a practicarlo? ¡Ahí van!

 

5 Razones para atreverte a hacer kayak

 

  1. Hacer kayak te permite salir de la rutina y aventurarte en lagos, ríos, mares y cualquier otro paisaje natural acuático, entre arboledas y aves, lo que te dará la opción de disfrutar al máximo de la madre naturaleza y descubrir rincones llenos de magia y belleza. Cargarás las pilas, llenarás los pulmones de aire puro y vivirás una experiencia totalmente diferente. Imágenes de paisajes espectaculares se quedarán para siempre en tu retina (o en tu galería de fotos
  2. El kayak ayuda a mejorar la condición física. Palear la embarcación es una actividad aeróbica y, para que te hagas una idea, hacerlo enérgicamente es lo mismo que una hora de gimnasio intensa, tanto es así que una hora practicándolo equivale a la pérdida de unas 400 Kcal aproximadamente. Se suma que practicarlo fortalece y tonifica los músculos corporales, todos: los de la espalda, tronco, hombros, músculos abdominales, piernas y brazos. Sin embargo, y en contra de lo que muchos piensan, no se necesita tener una gran fortaleza en el tronco o en los brazos porque la eficiencia de remar se logra a través de una buena coordinación entre el remador, la pala, el kayak y el agua.
  3. El movimiento constante que exige la práctica de kayak es perfecto para sincronizar el ritmo cardíaco, para respirar y para mantener la salud del corazón. Súmate a practicarlo y no tendrás problemas con tus latidos.
  4. Navegar escuchando únicamente los sonidos de la naturaleza, por enclaves naturales siempre bonitos y sobre el agua, a la que siempre se le ha atribuido un gran poder relajante, te hará liberar endorfinas, eliminar tensiones, relajar y mejorar el estado de ánimo.
  5. Además, estar al aire libre te permitirá asimilar vitamina D, que, como sabrás, es difícil de sintetizar para nuestro organismo, por lo que debemos proporcionársela por otros medios. Lo ideal es a través de la luz solar. De hecho, el 80 % de esta vitamina se obtiene a través de los rayos del sol. Sin duda, otro motivo más para incluirlo en tus planes de verano y volver a la rutina como nuevo.


Ya sea de vacaciones, en una escapada de fin de semana o en una excursión, navegar en kayak siempre será una gran experiencia y una aventura divertida irrepetible. Podrás disfrutar a lo grande con tus amigos, con tu familia e incluso con desconocidos, de los que también puedes hacerte amigo. Tendrás el mejor recuerdo y fotos insólitas para compartir en tus redes sociales.
Cada salida en esta embarcación es una aventura con sensaciones y emociones diferentes que no olvidarás.